Marcos Martí Rodriguez

En el barrio Mojanga en la finca San José en Artemisa nació Marcos Martí Rodríguez, el 25 de abril de 1934. Sus padres Epifanio Martí y Gudelia Rodríguez tuvieron cinco hijos de los cuales él fue el tercero. En su niñez asistió a la escuela rural más cercana, en ella solo pudo cursar hasta el grado tercero porque tuvo que trabajar en labores agrícolas ya a sus quince años era jornalero en la cercana finca Maravilla. Marcos fue un joven esbelto, de fuerte complexión física, tez curtida por el sol, de carácter decisivo, enérgico y rebelde, lo apodaban cariñosamente el Curro.
 
 




La injusticia y la opresión fueron odiadas por él y como ambas reinaban en el batistato y eran el emblema del ejército y la tiranía impuesta de Batista, Marcos repudió con toda su fuerzas a este gobierno y su camarilla de asesinos. Con una conducta rebelde, esta rebeldía fue lo que provocó precisamente que no salvara la vida cuando fue detenido. Esta misma actitud lo llevó a pertenecer de una forma militante y activa, en la juventud ortodoxa de Artemisa
Hechos reveladores de su personalidad fueron los siguientes: el 28 de enero un grupo de batistianos se propusieron utilizar la fecha para un acto politiquero en el barrio de Mojanga al Marcos enterarse se enfureció y repetía una y otra vez:" En una fecha como esta, cómo se atreven a invocar el nombre de Martí".
Otro de los hechos fue que en cierta ocasión al celebrarse un baile en el barrio Pelusa había un guardia guapetón insultando a la gente. En un principio Marcos no se dio por enterado pero al esbirro seguir desafiándolo este lo enfrentó por ello fue detenido y llevado al Cuartel de Artemisa. Este hecho sucedió tres meses antes del Moncada.

En las semanas anteriores al 26 de julio empezó a trabajar en un almacén de víveres llamado Carvajal situado a medio Km de Artemisa donde cernía arroz, cosía sacos y realizaba otras tareas. En esta época se perdía con frecuencia de la casa diciendo algunas veces que iba a pescar y otras que estaba jugando a la pelota; pero en realidad se iba a realizar prácticas de tiro que tenían lugar algunas en una finca situada detrás de la Fábrica de Cemento y otras en la propia Universidad de La Habana.
Marcos fue un hijo sumamente cariñoso, siempre el primero en entregar el regalo el día de las madres. En los días anteriores al Moncada llevó a su madre a visitar a una hermana en Camagüey. Fueron el 19 de julio y regresaron el 22 del mismo mes.
El 24 de julio en la tarde le pidió a su madre que le hiciera la comida porque tenía que trabajar en el almacén, pidió ropa limpia y al su madre preguntarle para qué la quería si iba a trabajar, él no insistió más y partió para no regresar.

Ya en el Moncada cuando se recibió la orden de retirada, Marcos logró junto con Ciro, Julito y otros tres compañeros llegar hasta la Playa Siboney. Marcos, Ciro y Julito se desviaron hasta el bohío de la familia de los Prada, los otros tres continuaron y posteriormente aparecieron asesinados. En la casa de los Pradas almorzaron Ciro, Julio y Marcos y como su plan era dispersarse Julio se quedó en la Casa y Marcos y Ciro decidieron refugiarse en otra parte.
De esta forma se acercaron al poblado del Caney, donde los vio un adolescente de 14 años de la familia Campanal que avisó a su casa.
El hermano mayor los llevó hasta la casa donde se identificaron y recibieron protección. Se les buscó refugio en una cueva cercana a donde el adolescente que los encontró conocido como , "Turín" les llevaba la comida. Allí estuvieron, hasta que un chivato apodado Carburo (ajusticiado posteriormente) los delató el jueves 30 de julio en la mañana. Marcos no pudo entregarse pasivamente e increpó a uno de los soldados ¿Cómo tú tiemblas si llevas armas? Este le disparó un tiro por la espalda, rematándolo, los otros en el suelo con varias descargas más. Un guardia denominado el "Morito" Babun, no permitió que Ciro corriera igual suerte. De esta forma murió asesinado el más joven de los artemiseños que asaltó el Moncada.