Haití: el infierno de este mundo (III)
El
infierno de este mundo está hoy en la calle Dessalines.
Lo que hace siete días era el centro comercial de la
capital haitiana, es hoy la sede del sálvese quien
pueda... Allí una mujer llora porque alguien le arrebató
de las manos lo que había hallado en una de las tiendas
destruidas.
Fue
pura casualidad lo que nos llevó hasta el arrasado
boulevard. Esquivando escombros, calles obstruidas, tranques
del tráfico... entramos a Dessalines, donde cientos
de haitianos desesperados irrumpen en los comercios, mientras
a la policía haitiana y a la MINUSTAH les resulta casi
imposible mantener el orden, aun a punta de pistola. Todos
corren de un lado a otro buscando qué llevarse. Lo
que se oculta bajo los escombros puede ser el sustento para
estos días que pintan infernales.
El
hambre y la falta de dinero los empujan a arriesgar sus vidas
cuando con palos, tubos y herramientas horadan las paredes
resentidas por el terremoto. Parece no importarles tal peligro,
quizás el llanto de sus hijos en el quimbo sea ya irresistible.
Cualquier cosa puede ayudarlos a sobrevivir. Hay quien encuentra
zapatos, ropas, comida, medicinas... hay también quien
espera en la calle para sustraer lo ya robado. En algunas
de las tiendas, o en las ruinas de ellas, están apostados
sus dueños, quien se acerque puede recibir una respuesta
violenta. Pero los ánimos ya están caldeados
y el desespero ciega.
Se
cumplió una semana del temblor de esta tierra, aunque
su gente continúa estremeciéndose.
Haití:
el infierno de este mundo (I)
Haití: el infierno
de este mundo (II)
Tomado
del diario Granma digital (20/01/10)
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