La salud
pública en Cuba es un gran logro de la Revolución
dando cumplimiento al Programa del Moncada; salvar estas conquistas
es salvar la Revolución.
Desde
el triunfo revolucionario del 1ero de enero de 1959 el Sistema
Nacional de Salud Pública ha priorizado siempre a los
grupos poblacionales de riesgo, fundamentalmente a la mujer
y los niños.
Los principales
logros en los indicadores que reflejan el estado de salud
materno infantil en Cuba están implícitos en
la mayoría de las acciones sociales, culturales y de
desarrollo económico.
En la
Isla las mujeres y los niños, gozan de ventajas y programas
de educación, cultura y otros dentro de la sociedad,
que incrementan integralmente un estado materno infantil saludable.
Los indicadores de mortalidad infantil en la Isla antes del
59 eran de alrededor de 60 por mil nacidos vivos. Desde esa
fecha ha ido declinando y hoy a 56 años del Moncada,
nuestro país posee una tasa de 4,7 por mil nacidos
vivos, la más baja de toda nuestra historia.
Según
las estadísticas del Ministerio de Salud Pública,
9 provincias muestran índices por debajo de 5.0, la
nuestra es una de ellas. En el 2008 La Habana alcanzó
un índice de 4,2 por cada mil nacidos vivos; Artemisa
contribuyó con la obtención de estos resultados
con un índice de 2,4 la más baja también
en la historia de este municipio habanero .
La obtención
de una tasa de mortalidad infantil de 2,4 por cada mil nacidos
vivos en Artemisa pone de manifiesto la fortaleza del Sistema
Nacional de Salud y el cuidado especial que reciben en el
país las embarazadas, las madres y los niños.
Sin las
acciones del Moncada como motor impulsor del triunfo de la
Revolución hoy no serian posibles estos logros. El
gobierno Revolucionario cumplió los sueños de
aquellos jóvenes de la generación del centenario
y de todos los que como ellos lucharon contra las injusticias
por la igualdad social. Sus muertes no fueron en vano, sus
sueños son hoy una gran realidad.
Por
Aleida Ledón
(26/07/09
8:00 a.m. hora local)
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