|
La
incursión de José Martí en la Química
En la década del 80 del siglo XIX, a partir de las
aplicaciones de la electricidad generalizadas por Thomas Alva
Edison, entre otros tecnólogos de la revolución
eléctrica, la Química recibe un sustancial impulso
en su desarrollo, a partir de los nuevos medios técnicos
que puede aplicar a sus procesos de laboratorio. José
Martí está al tanto de este auge, no solo por
sus conocimientos sino también por el ejercicio periodístico
a través de la revista La América y de sus crónicas
desde Nueva York para distintas publicaciones de nuestros
pueblos.
En
agosto de 1883 aparece en La América una de las primeras
reflexiones de Martí sobre los componentes y proporciones
que deben observarse en la preparación del abono a
partir de la sangre: “Ahora se recomienda mucho la sangre
como abono. Y como es novedad que va logrando crédito,
La América cuida de decir lo que sabe de ella a sus
lectores”. Después de señalar la utilidad
de este elemento vital, indica el modo de obtener el preparado
y es exactamente como lo planteara nuestro José Martí,
lo que se obtiene de esta combinación es el albuminado
de cal indisoluble, un componente orgánico que resulta
un buen abono para cualquier tipo de suelo.
Una
detallada crónica sobre la fábrica de colores
e instrumentos de arte e ingeniería de la casa Devoe
fue publicada en 1884 en La América. Aquí se
muestra el conocimiento que poseía sobre los procesos
químicos más utilizados en la obtención
de colores. Su familiarización con el proceso productivo
lo conducen al análisis del riesgo de toxicidad implícito
en la manipulación de productos químicos perjudiciales
para la salud del hombre.
“El
carbón, su importancia y su obra” es uno de los
más técnicos y profundos trabajos periodísticos
publicado en noviembre de 1884 en La América. Aquí
se evidencia el conocimiento de nuestro Martí sobre
los procesos químicos en la obtención del diamante.
El maestro reseña con precisión técnica
sobre el tema los esfuerzos en que se afanaban los químicos
para lograr la cristalización del carbono en el laboratorio
y obtener el diamante artificial.
El 5 de marzo de 1887 aparece en El Partido Liberal, de México
una crónica de José Martí donde entre
otros hechos reseña una de las grandes ideas de Edison
acerca de las posibilidades de la Química. Se refiere
al anuncio que hizo este físico e inventor sobre el
descubrimiento de la manera de fabricar alimentos. Basado
en este anuncio el Maestro comenta algunos principios del
anamorfismo y el isomorfismo sobre los cuales trabajaba Edison.
Estos comentarios demuestran no solo el profundo conocimiento
y nivel de información de Martí sino también
su interés por estos apasionantes problemas de la Química
orgánica.
José
Martí formuló varios criterios sobre la Química
y estos ratifican el conocimiento y preparación de
este inigualable hombre. Su información sobre esta
ciencia está al nivel de su desarrollo en la segunda
mitad del siglo XIX. Martí no se convirtió en
un informador del resultado de los procesos químicos
sino que buscaba siempre la fundamentación científica
de ellos y la ofrecía a los lectores mediante su interpretación.
El
pensamiento martiano sobre la ciencia y la técnica
es poco conocido. Josefina Toledo Benedit muestra en su libro
“La ciencia y la técnica en José Martí”,
el acercamiento de nuestro Héroe Nacional al tema científico
técnico. Los razonamientos que hiciera Martí
en su época hoy están vigentes. En la Química,
expuso sentencias que se utilizan en la modernidad por tecnólogos
de diferentes países en la obtención de pequeños
diamantes en los laboratorios y para su utilización
industrial a partir de técnicas muy complejas en las
que intervienen altas presiones.
En
toda la obra de José Martí está implícito
su conocimiento y su formación científico técnica.
Es nuestro Apóstol, un hombre de todos los tiempos,
excepcional estudioso y conocedor de todas las ciencias. En
sus “Versos Sencillos” publicados en Nueva York
en 1891 se percibe su visión poética sobre los
fenómenos naturales:
Todo es hermoso y constante,
Todo es música y razón,
Y todo, como el diamante,
Antes que luz es carbón.
El
9 de abril de 1895 escribe a María Mantilla: “Donde
yo encuentro poesía mayor es en los libros de ciencia,
en la vida del mundo, en el fondo del mar, en la verdad y
música del árbol….” Precisamente
en este fragmento del epistolario martiano corroboramos su
inclinación en la formación científico
técnico pero de un modo poetizado y su acercamiento
a la comprensión de la unidad material del mundo. Por
su integralidad considero que José Martí es
una enciclopedia de obligada consulta para todas las generaciones,
es el modelo del hombre creativo y con un alto perfil profesional.
Yanelys Hernández Cabrera (28/01/06 12m
hora local)
E-mail: rdigital@cmad.icrt.cu
|