Entrevista de la BBC con Gerardo Hernández
Gerardo Hernández en prisión en Victorville,
CA
El lunes 2 de Julio una entrevista con Gerardo Hernández,
uno de los Cinco prisioneros políticos cubanos,
fue trasmitida por la BBC. Esta es la más importante
entrevista trasmitida por los medios con uno de los Cinco,
la cual recorrerá un largo camino aumentando el
conocimiento de la lucha por la libertad de los Cinco.
En
la entrevista, la explicación de Gerardo aclara
la misión antiterrorista de los Cinco, así
como expresa su confianza en que la justicia triunfará.
¡Felicitaciones a Gerardo y a los Cinco por este
éxito! Otorgamos el crédito y nuestro agradecimiento
al Padre Geoffrey Bottoms, de la Campaña de Solidaridad
con Cuba en el Reino Unido por ayudar a concertar esta
entrevista.
Transcripción
de la entrevista
Especial a freethefive.org
2 de julio de 2007
Trascripción por Steve Patt y Gloria La Riva, Comité
Nacional por la Libertad de los Cinco Cubanos. Traducción
por Juanita López, colaboradora del Comité
en Cuba.
Claire
Bolderson: Sr. Hernández, sé que
ha habido mucha preocupación acerca del tratamiento
que usted recibe en prisión y del tiempo que usted
permaneció en confinamiento solitario ¿Puede
usted describirme cómo está siendo usted
tratado actualmente, qué condiciones tiene usted
en prisión?
Gerardo Hernández: Bueno, yo soy un recluso
normal en una penitenciaría de los EEUU, y pudiera
decir que la peor parte de mi tratamiento no tiene que
ver con la prisión, sino con el gobierno de los
EEUU. Yo diría que la peor parte de mi encarcelamiento
es que no he tenido la posibilidad de ver a mi esposa
en los últimos diez años, porque el gobierno
de los EE.UU. no le garantiza una visa para venir a visitarme.
Esta es una de las cosas, y yo diría que el resto,…
usted
sabe, … esto es una prisión y yo soy un recluso
como otro y no es fácil ser un recluso, pero yo
lo estoy haciendo bien.
Claire
Bolderson: Entonces, ¿Usted está planteando
que usted no ha tenido visitas familiares?
Gerardo
Hernández: Bueno, yo he recibido a algunos
familiares recientemente, mi madre y mi hermana han podido
venir, pero en el caso de mi esposa, mi esposa por diecinueve
años, ella no ha podido venir a visitarme porque
constantemente se le ha negado una visa para venir. Por
eso no he podido verla en los últimos diez años.
CB:
Usted fue condenado por varias causas, una de ellas el
tratar de obtener secretos militares de los EE.UU. tratando
de infiltrarse en una base, y por actuar como un agente
no registrado para un gobierno extranjero ¿Puede
usted explicarnos qué estaba usted haciendo en
primer lugar en la Florida?
Gerardo
Hernández: Bueno, en primer lugar yo estaba
reuniendo información acerca de los grupos terroristas
que acostumbraban a operar en la Florida. Estas son personas
que han logrado tener campos de entrenamiento en organizaciones
paramilitares y que van a Cuba a realizar sabotajes, poner
bombas y todo tipo de agresiones. Y ellos tienen impunidad,
entonces, en un cierto momento, Cuba decidió enviar
algunas personas para reunir información acerca
de esos grupos y enviarla a Cuba para prevenir esas acciones,
y en el año 1998 Cuba le pasó al FBI algunas
informaciones relativas a esos grupos, esperando que el
FBI hiciera algo contra ellos, y, desafortunadamente,
lo que hicieron fue arrestar a las personas que habían
reunido esa información.
Yo fui acusado de conspiración para cometer espionaje.
En nuestro juicio, que duró siete meses, estuvieron
tres o cuatro generales retirados del Ejército
de los EE.UU., quienes testificaron que no habían
nada relacionado con espionaje en este caso, pero el juicio
fue en Miami y nosotros no podíamos tener un juicio
justo. Nosotros fuimos declarados culpables, pero hubo
una conspiración porque el gobierno dijo: “Espera
un minuto, ellos no cometieron espionaje, pero tratarán
de hacerlo alguna vez”, es decir, en esto consiste
la conspiración para cometer espionaje, pero ninguna
información secreta, nada relativo a la seguridad
nacional de los EE.UU. fue recopilado o trasmitido.
CB:
Pero, ¿Usted reconoce que estaba trabajando como
un agente para un gobierno extranjero y en una de las
declaraciones de su defensa usted dice que usted estaba
trabajando con documentos falsos, documentos de identidad
falsos?
GH:
Sí, yo lo reconocí, sí.
CB: Pero es una cuestión bastante
seria haber estado haciéndolo, ¿no?
GH: Sí, lo es, pero existe algo
llamado “defensa de necesidad”, que dice que
si con el fin de prevenir una acción errónea,
con el fin de
evitar un delito, usted puede violar la ley, quiero decir,
usted puede entender eso. En mi caso, sí, yo había
falsificado el documento de identidad, yo estaba trabajando
para un gobierno extranjero, pero no para afectar los
intereses de los EEUU, sino para defender al pueblo cubano
del terrorismo.
CB:
Y los delitos que usted estaba tratando de detener ¿Cuáles
eran exactamente esos delitos?
GH:
Bueno, por ejemplo, en 1997 una bomba explotó en
un hotel de Cuba y mató a Fabio Di Celmo, un turista
italiano, y en el año 1976, como usted conoce,
una bomba explotó en un avión cubano y setenta
y tres personas fueron asesinadas. Y estos son solo dos
ejemplos de ataques terroristas cometidos contra Cuba.
Cualquier persona que viva en Miami, que vea la TV u oiga
las estaciones de radio locales sabe qué es Comandos
F-4, y sabe qué es Alpha 66 y sabe qué son
los Hermanos al Rescate.
CB:
¿Y puede usted explicarme qué son esos nombres?
GH:
Sí, ellos son los que acostumbraban a ser llamados
grupos paramilitares. Yo los llamo grupos terroristas.
Algunos de los grupos que mencioné tienen campos
de entrenamiento en Everglades, visten ropa de camuflaje
y poseen armas y entrenan para el día que ellos
vayan a “liberar a Cuba”, y ellos acostumbraban
a ir a Cuba e incendiar edificios e intentar organizar
un sabotaje interno, y todo tipo de acciones.
Esta es una información pública, chequee
los periódicos de Miami y podrá verlo. Usted
podrá ver que ellos han estado involucrados y van
a Cuba y hacen algunos disparos y al regresar son recibidos
como héroes, y, por ejemplo, en nuestro juicio,
nosotros presentamos varios testigos, nosotros citamos
a los guardacostas y citamos al FBI y presentamos evidencia
sobre la impunidad que tienen estas personas.
Nosotros, por ejemplo, le preguntamos al oficial de guardacostas,
“¿Es verdad que ese día usted interceptó
un grupo que estaba dirigiéndose a Cuba con varias
armas y explosivos?” “Sí, es verdad”
“¿Es verdad que usted solo recogió
las armas y dejó libres a los hombres?” “Sí”
“¿Por qué?” “Bueno, porque
nos dijeron que estaban pescando langostas”. Algo
parecido sucedió en nuestro juicio. Y este no es
un caso aislado. Existe una larga relación de agresiones
terroristas contra nuestro país. Entonces el pueblo
cubano tiene el derecho de defenderse contra las acciones
terroristas. Esperamos que el gobierno de los EEUU hará
algo, pues ellos dicen que tienen una guerra contra los
terroristas, pero ¿Cómo es que ellos van
a permitirles a estos terroristas operar libremente en
Miami? Recientemente, solo hace un mes., el hombre que
organizó la explosión en el avión
cubano, que mató a setenta y tres personas, fue
puesto en libertad y ahora está libre en Miami.
CB:
Existe un cargo muy polémico por el cual usted
fue sentenciado, y es la razón por la cual está
cumpliendo una condena tan larga: el derribo de dos aviones
civiles de los EEUU, por parte de Cuba, en 1996.¿Jugó
usted algún papel relacionado con estos hechos?
GH:
¡No, absolutamente no! Pero usted tiene que comprender
lo que realmente sucedió: la persona que lideraba
esos aviones se llama José Basulto. Él fue
operativo de la CIA en los años 60, estuvo infiltrado
en Cuba para hacer sabotaje. Después de eso, en
1962, él regresó a Cuba desde la Florida
y disparó con un cañón contra un
hotel cubano, regresó a Miami y fue recibido como
un héroe. Ya él tenía una larga historia
de terrorismo contra Cuba, y en un momento de su vida,
él dijo “Está bien, ahora yo voy a
ser un humanitario, yo quiero tomar ese pequeño
avión y volar hasta el territorio cubano sin ninguna
autorización y tirar volantes y propaganda”,
y lo hizo como dieciséis veces. Y Cuba envió
a los EEUU dieciséis notas diplomáticas,
que fueron presentadas en nuestro juicio, planteando una
queja a los EEUU y diciendo, “Esa gente está
violando las leyes internacionales, las leyes de los EEUU,
las leyes de Cuba”. Y Cuba acostumbraba a decir
“No lo hagan más, están poniendo en
peligro a nuestra propia aviación, a nuestra población,
todo”.
CB:
Esto puede haber sido un error, y estoy seguro que ha
habido muchas discusiones diplomáticas acerca de
ello, pero en lo que yo estoy interesado es en saber qué
hizo usted relacionado con estos hechos.
GH:
¡Nada! Yo estaba en Miami y el avión fue
derribado en aguas cubanas, a mucha distancia de donde
yo me encontraba.
CB:
Entonces, ¿Usted no envió ninguna información
que habría ayudado al
gobierno cubano a derribar los aviones?
GH:
No, claro que no. Si usted revisa las informaciones sobre
esos días usted verá que José Basulto
lo anunció mucho antes del viaje, él dijo:
“Nosotros estaremos allá el 24 de Febrero”,
todos lo sabían. Nosotros presentamos en nuestro
juicio un memorando de una agencia del gobierno de los
EEUU, diciéndoles a su gente:
“Estamos preocupados en relación con lo que
va a haber allá el 24 de Febrero, algo va a suceder,
porque ya Cuba planteó que si ellos lo hacen otra
vez, van a ser derribados, entonces sería mejor
que nosotros estemos preparados para tal situación.
Eso era lo que decía el memo. Yo estaba esperando
que algo ocurriría, incluso en nuestro juicio,
Richard Nuccio, ex-consejero del presidente Clinton, estuvo
en el juicio y dijo: “Sí, aquella organización
estaba fuera de control.” Existe una gran disputa
acerca de este tema y Cuba dice que le dispararon a los
aviones en las aguas territoriales cubanas, los EEUU dice
que un avión estaba en las aguas
territoriales cubanas, pero que los dos que fueron derribados,
estaban
dirigiéndose hacia allí, pero estaban en
aguas internacionales. Y el gobierno me acusó a
mí de conspiración, y ellos dicen que porque
yo sabía que el avión sería derribado
en aguas internacionales, lo cual no tenía sentido
alguno, era una locura. Pero ellos necesitaban culpar
a alguien y me escogieron a mí.
CB:
Usted tiene pronto una apelación. ¿Cuáles
serán las bases de su apelación?
GH:
Bueno, nosotros tenemos diferentes puntos en nuestra apelación.
El punto principal, el que nosotros realmente queremos
y desafortunadamente fue rechazado, es el punto de la
sede. Nosotros argumentamos que el juicio en Miami fue
injusto.
Nuestro juicio se prolongó casi siete meses y hubo
más de 100 testigos y el jurado deliberó
unas pocas horas y no hizo ni una sola pregunta. Ello
simplemente nos declararon culpables de cada una de las
causas, y entonces el juez nos otorgó las sentencias
más altas posibles por cada causa.
CB:
¿Y usted dice que es por la influencia de la comunidad
exiliada cubana en la Florida?
GH:
Sí, claro. Durante el juicio, ocurrieron toda clase
de irregularidades. Hay personas que filmaban a los jurados
y la prensa fue siguiendo a los jurados a sus carros y
hubo disturbios, o algunos tipos de protestas, frente
a la corte, todo tipo de cosas. También la prensa
que realmente hostil hacia nosotros.
CB:
Entonces ¿Usted piensa que el jurado fue intimidado,
o incluso manipulado, fue tan serio como eso?
GH:
Yo pienso que el jurado fue intimidado. Cualquier persona
que viva n Miami, o sepa lo que sucede allí, podría
entender que nada relacionado con Cuba es normal en Miami.
Ahora mismo, por ejemplo, ha sido retirado un libro de
las estanterías en Miami, retirado de la escuelas,
solo porque en la cubierta aparecen algunos niños
cubanos sonriendo y con una mirada feliz. Es un libro
para niños titulado “Vamos a Cuba”
y ellos lo sacaron simplemente porque hay una frase en
el libro que dice “Los niños cubanos estudian
y viven igual que tú”, algo más o
menos así, solamente por eso, y todos los que conocen
la historia de Miami saben que han sido asesinadas personas
solamente porque quieren una relación mejor con
Cuba. Yo puedo contarle que en la revista La Réplica
pusieron bombas como siete veces porque abogaban por mejores
relaciones con Cuba. La gente de Miami…usted tiene
que vivir allí para entender. La mayor parte de
los americanos no tienen idea de lo que está pasando
en Miami, es como otro país.
CB:
El líder cubano Fidel Castro en el pasado ha tomado
gran interés en su caso y ha hablado en su favor.
¿Lo ha oído usted directamente de él?
GH:
Bueno, tuve la oportunidad de hablar directamente con
él por teléfono, el día de su cumpleaños,
hace dos años. Fue algo inesperado para mí.
Yo sencillamente llamé a mi esposa aquel día
porque era también el cumpleaños de mi amigo
René González.
Entonces, cuando yo me dí cuenta, le dije a mi
esposa, “Felicítalo de mi parte”, y
entonces él dijo, “Oh, espera un segundo,
yo quiero que él me lo diga”, entonces tuve
la oportunidad de hablar con él por unos minutos,
lo cual significó una gran experiencia para mí,
desde luego.
CB:
¿Y qué le dijo él?
GH:
Bueno, él dijo que tenía confianza en que
la justicia prevalecería, porque él ha estado
siempre confiado, que cuando el pueblo americano descubra
lo que ha pasado en nuestro caso, cuando el pueblo americano
descubra la verdad acerca de nuestro caso, la justicia
prevalecerá…todos están confiados
acerca de esto.