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La
mirada que nos toca
Cada
año, la cultura hecha por los habaneros podría
desbordar los marcos de cualquier resumen periodístico.
Este no será la excepción. Pero, como la llegada
del fin de año obliga, pues entonces adelante con la
encomienda…
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Los
teatristas habaneros se mantuvieron muy activos, dentro
y fuera del país durante el 2009, con una labor
digna de resaltarse: el grupo de teatro Las Olas, con
sede en Batabanó, mereció el Premio Conexión
y realizó una fructífera gira por Manzanillo,
Bayamo y Pinar del Río, sin olvidar su presencia
en numerosos asentamientos |
batabanoenses
donde, desde hacía mucho tiempo, no se presentaba nadie.
El proyecto comunitario infantil El Patio de Don Cosme, en Güira
de Melena, continuó demostrando el talento interminable
de los niños para el canto, el baile, la actuación
y el dibujo.
Otro proyecto
comunitario, Caramelo, en San José de las Lajas, codirigido
por la actriz Nancy Fernández, el caricaturista Julio
Pedro Coto y el dramaturgo Noel Hernández, continuó
llevando alegrías a la grey infantil, al igual que
los emblemáticos Cuenteros, de San Antonio de los Baños,
un monumento del teatro infantil en la mayor de las antillas.
En la República Bolivariana de Venezuela se ha destacado
el aporte de los miembros del grupo bejucaleño Estro
de Montecallado, dirigido por José Miguel Díaz
(Jochy).
En
artes plásticas, brillaron los salones Habana, UNEAC
y Mirta Cerra y los 11 murales realizados por creadores de
la provincia, así las exposiciones de consagrados y
jóvenes, entre ellos Dania Fleites, Denys San Jorge,
Pedro Pablo Oliva, Daniel Arango, Jorge Lucas Pereda, Ahmed
Fernández y Adalberto Arteaga.
Un
centro de formación, la Academia Provincial de Artes
Plásticas Eduardo Abela, en San Antonio de los Baños,
demostró que 10 años de vida, si son bien aprovechados,
pueden arrojar resultados extraordinarios en la formación
de nuevos valores para la continuidad luminosa de la cultura
cubana.
En
la literatura destacó el nombre del caimitense Francisco
García González, a quien se le otorgó
el Premio La Pupila Insomne, del Centro Provincial del Libro
y la Literatura, por la obra de toda la vida. Uno de los terrenos
donde García González se ha destacado, la escritura
de guiones de cine, vio concretarse el proyecto del primero
de sus guiones, Lisanka, película con dirección
de Daniel Díaz Torres exhibida durante el último
Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano.
En
esta XXXI edición, la Escuela Internacional de Cine
y Televisión de San Antonio de los Baños estuvo
presente con tres documentales, un cortometraje de ficción
y varios carteles.
Otros
dos caimitenses, Eric Adrián Pérez y Miguel
Terry Valdespino, obtuvieron, en el caso del primero, el premio
nacional Francisco Mir en la categoría de literatura
para niños con la obra La casa encantada y el patio
que tenía cosquillas y, en el caso de Terry, el segundo
lugar del concurso nacional de cuentos de amor La Llama Doble,
mención en el concurso internacional Casa de Teatro,
en Dominicana, y Primera Mención del concurso, iberoamericano
Julio Cortázar por el relato Las lecciones del vampiro,
en tanto un artemiseño, Alberto Rodríguez Tosca,
lograba que su cuaderno poético, Las derrotas, de la
editorial Unión, fuera seleccionado como uno de los
10 mejores libros publicados durante el pasado 2008.
El
Centro Provincial del Libro y la Literatura de La Habana organizó
con acierto la Feria del Libro en dos de sus municipios, Artemisa
y San José de las Lajas, en tanto la editorial provincial
de literatura, Unicornio, una vez más cumplió
su compromiso de publicaciones para el presente año,
al dar a la luz todos los títulos programados para
el 2009.
El
año trajo dos noticias muy lamentables: las muertes
de los repentistas Rigoberto Rizo, de Madruga, y el profesor
Espinosa, de Quivicán, dos baluartes de la décima
improvisada cubana.
En
materia de décima, los habaneros cantaron fuerte en
dos antologías emblemáticas de reciente aparición:
Esta cárcel de aire puro y Navegas, Isla de Oro, compiladas
ambas por el ensayista Waldo González y su esposa Mayra
Hernández. Autores como Rubén Martínez
Villena, Angelito Valiente, Ana Núñez Machín,
Encarnación de Armas, Patricio Lastra, Felicia Hernández
Lorenzo, Francisco Riverón, Rafael Rubiera, Osvaldo
Padrón y Yorqueidis Acosta…pusieron muy en alto
el nombre de este género poético en las páginas
de ambas antologías.
San
Antonio de los Baños, la tierra más sonriente
del mundo, acogió no pocos espacios culturales, pues
se ha convertido en municipio de referencia para toda la cultura
habanera, por donde pasa lo que más vale y brilla del
arte cubano. Palabras de reconocimiento debe tener La Peña
de Raulito, en la sede de la UNEAC en Bejucal, con dirección
de Raúl Hernández Montanarro.
Dos
caricaturistas tan sonrientes como San Antonio fueron noticia:
el ariguanabense Ángel Boligán Corvo continuó
sumando lauros a su carrera y el lajero Julio Pedro Coto participó
en el Salón Internacional en defensa del medio ambiente,
en Perú.
Un
hijo del Ariguanabo, Silvio Rodríguez, en compañía
de otros notables trovadores del patio como Amaury Pérez
y Vicente Feliú, realizó una gira de gran resonancia
y profundo valor humano y cultural por todos los centros penitenciarios
del país.
La
Habana disfrutó con gusto la gira de artistas de la
talla de Pancho Amat, los grupos Visión y Yawar, el
declamador Yoel Carreras y las actuaciones del pianista José
María Vitier, la Camerata Roméu, el guitarrista
Jesús Ortega y el acordeonista danés Adam Orvad.
Y no disfrutó menos del Festival de Boleros Luis Marquetti,
en Alquízar, una invitación a mantener vivo
un género vinculado especialmente a las mejores tradiciones
criollas.
Otro
grupo de artistas valiosos, nacidos o con residencia en La
Habana, recibió la Distinción Rubén Martínez
Villena en acto solemne, entre ellos el director de teatro
Dagoberto Luaces, los músicos Valentín Puentes
y Yuseff Abraham, la actriz Malawi Capote y el periodista
Lázaro Silva, mientras que otro periodista, el güinero
Carlos Luis Molina, obtenía el Premio de Periodismo
Bolívar-Martí y un bautense, el locutor Héctor
Fraga, merecía el Premio Nacional de Televisión
por la obra de toda la vida.
La
UNEAC en La Habana mantuvo muy activa su sede principal en
Bejucal y realizó su asamblea provincial de balance,
donde aspectos medulares de la cultura fueron analizados,
y donde se dio a conocer el nacimiento del boletín
electrónico Corcel de Fuego, dirigido por el profesor
y crítico de cine Pedro Noa, espacio de plural información
abierto a todos los creadores de la provincia, a la vez que
estimuló los espacios dedicados al desarrollo de los
proyectos comunitarios y la necesidad de fortalecer y ampliar
los espacios de la música campesina y el repentismo,
a escaso tiempo de celebrarse en Cuba la Feria Internacional
Cubadisco 2010, en la cual se rendirá homenaje a esta
parte tan jugosa del pentagrama insular.
La
Asociación Hermanos Saíz en la provincia celebró
también su asamblea provincial, donde resultó
electa una nueva dirección, bajo la batuta de Wilfredo
Sánchez Urraca, quien ocupó el lugar de la poetisa
Yuray Tolentino Hevia, figura con innumerables logros en la
concreción de proyectos, concursos, festivales y espacios
para el desarrollo de los más jóvenes artistas.
Con la terminación de la Casa del Joven Creador, en
San José de las Lajas, un espacio largamente acariciado
y querido quedó al servicio del talento de estos jóvenes
tan emprendedores.
Entre
los miles de cubanos que asistieron al Concierto por la Paz,
organizado por el cantante colombiano Juanes en la Plaza de
la Revolución, estuvieron cientos de habaneros, llegados
al histórico lugar en camiones, guaguas y por los más
diversos medios. Un músico de especial talento, el
quivicanero Roldán, la voz de oro del grupo Orishas,
subió a compartir el escenario con figuras del calibre
de Olga Tañón, Miguel Bossé, Carlos Varela,
Víctor Manuel y Los Van Van.
Del
ámbito de la música nos llegaría también
la noticia de que el quivicanero Chucho Valdés, en
disco compartido con su padre Bebo, obtenía el codiciado
Premio Granmy latino, al igual que Omara Portuondo.
Al
ritmo de las bellezas de FIART 2009, donde los habaneros relumbran
con alto voltaje, y de las Charangas de Bejucal, van cayendo
las cortinas de un año difícil, pero estimulante,
cargado de tantos retos como el que ya se avecina.
Sin
dudas, una vez más, La Habana de Rubén y Félix
Pita, de Abela y Quidiello, de Urfé y Marquetti, de
Arsenio y Tata Güines, ha vuelto a demostrar, durante
el 2009, cuán viva y creadora sigue estando.
Por
Miguel Terry Valdespino de el habanero digital
(24/12/09)
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