Artemisa
en el Día de la Cultura Cubana
Artemisa,
La Habana, Cuba -El 20 de octubre de 1868 se cantó
por primera vez el Himno Nacional cubano. A partir de entonces
sus notas presidieron todos los actos del movimiento independentista
y ha llegado hasta hoy, como la expresión del carácter
patriótico de nuestro pueblo. Según el Decreto
No. 74 del 22 de agosto de 1980, firmado por el Comandante
en Jefe Fidel Castro, aquel día de combate y arte representaría
el Día de la Cultura Cubana.
Artemisa,
municipio del oeste habanero, entró a la historia de
Cuba desde su propio surgimiento ocurrido el los albores del
siglo XIX. La fecha exacta de su nacimiento aún es
motivo de polémica entre especialistas locales. Pero,
en un día como este, de fiesta para toda Cuba, no pasa
por alto a los lugareños que la cultura ha acompañado,
desde sus inicios, la evolución de su terruño.
Artemisa no había cumplido 20 años de existencia
cuando el cultivo de café se convierte en la principal
actividad económica. La belleza de las haciendas cafetaleras
impresionó a importantes figuras de la época
como la Condesa de Merlín y Cirilo Villaverde, quienes
ofrecieron testimonios de gran valor para el estudio y conocimiento
del que fuera llamado “Jardín de Cuba”.
Símbolo de este pasado son las Ruinas del Cafetal Angerona,
uno de los dos Monumentos Nacionales que posee el municipio.
También perduran los nombres de majestuosas haciendas
cafetaleras ya desaparecidas como la Matilde, El Calipso y
Neptuno, los cuales denominan los asentamientos donde estuvieron
edificadas.
Para
orgullo de su población, hijos de Artemisa como, Tranquilino
Sandalio de Noda, Patricio Cardín Peñarredonda,
Magdalena Peñarredonda Dolley y Monseñor Guillermo
González Arocha, entre otros, inscribieron sus nombres
en importantes acontecimientos de resonancia nacional.
Cuando
el siglo XIX concluyó, Artemisa, como casi todos lo
territorios cubanos, padecía las consecuencias de la
guerra. Entonces, con la llegada de la siguiente centuria,
entrará en una nueva etapa signada, primero por el
neoclasicismo y luego por el eclecticismo en la arquitectura,
y un importante desarrollo industrial y comercial.
En
lo cultural sobresale la aparición de la primera imprenta
y el primer periódico editado en la también
conocida Villa Roja. Ello propició la publicación
de obras de autores artemiseños como Francisco Robainas,
Armando Guerra, Manuel Cabrera Paz, Fernando G. Campoamor
y el historiador Leandro Rodríguez. El asturiano Manuel
Isidro Méndez y el artemiseño José Pérez
Gómez, también escribirían sus historias
de Artemisa tomando como referencia lo publicado en la época
republicana.
Según
avanzaba el siglo veinte aparecerían las sociedades
de recreo como el casino Hispano-Cubano, el centro José
de la Luz y Caballero y la Sociedad La Antorcha. Este despuntar
cultural no pasó inadvertido a la vanguardia artística
intelectual y artística cubana. A las tertulias efectuadas
en el Hotel Campoamor asistieron Emilio Roig de Leuchsenring,
Juan Marinello, y Pablo Neruda, por citar algunos de los más
prestigiosos.
El
26 de julio de 1953 se produce el asalto a los cuarteles Moncada
y Carlos Manuel de Céspedes, en Santiago de Cuba y
Bayamo, respectivamente. Artemisa fue el municipio que más
hijos aportó a aquellos hechos. En su honor se construyó
el Mausoleo a los Mártires de Artemisa, conjunto arquitectónico
destinado a perpetuar la obra de aquellos valerosos jóvenes.
El
primero de enero de 1959 triunfa la Revolución Cubana.
Comenzaría la construcción de una nueva sociedad
basada en el respeto al hombre. La historia de tantos años
de explotación colonial y neocolonial, los muertos
por la independencia y las hazañas no serían
olvidadas. Serían punto de partida para comprender
que a ese pasado no se volvería. La historia sería
fuente de conocimiento y base de los principios y valores
que definirían al cubano.
La
cultura se encaminaría a dignificar la obra de la Revolución
con sus defectos y aciertos, pero humanista por encima de
todo.
Artemisa
ha crecido en este medio siglo de Revolución. No solo
en población, también en desarrollo económico
y cultural. El sistema de instituciones creadas en la década
de los ochenta muestra una importante revitalización
de la cultura a partir de la impronta de los instructores
de arte de la Brigada José Martí y el espíritu
emprendedor de muchos artemiseños.
Por
Rommell González Cabrera
(21/10/09 10:30 a.m. hora local)
email: rcabrera@cmad.icrt.cu
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