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En deuda con la Revolución
Cuando se habla de optimismo, responsabilidad, consagración
al trabajo y derroche de energía, vienen a mi memoria
imágenes de un rostro femenino conocido y querido por
la inmensa mayoría de los guanajayenses, sobre todo
de los que se formaron en las aulas de los planteles educacionales
de esta localidad.
Los 45 cursos que desafió en este territorio le impregnan
a su ejemplo la basta experiencia en la humana labor de hacer
realidad la sentencia martiana de que todo hombre al venir
a la tierra tiene derecho a que se le eduque y después
en pago contribuir a la educación de los demás.
De hondos sentimientos, de dulce y melodiosa voz, revolucionaria
cabal y enérgica en su expresión crítica
cuando de señalar sombras o lagunas se trata, bebe
en la fuente del español y la literatura con una licenciatura
que cultivó desde sus inicios en el sector como maestra
primaria en la escuela rural “Alfredo Corcho Cinta”
desde el año 1964.
Los alumnos que ella formó como hombres de esta sociedad,
hoy los contempla orgullosa desempeñándose como
obreros, profesionales o simplemente campesinos que labran
la tierra, con el agradecimiento eterno de saber leer, escribir
y estar cobijados bajo el manto del respeto y las buenas costumbres
de una mujer, fruto de la mezcla de Indio y africano que heredamos.
Directora de planteles educacionales en los niveles de base,
municipal y provincial, inspectora durante años, presidenta
de Comisiones electorales locales, la heredera de la estirpe
de mariana de esta crónica se acogió a la jubilación
pero solo por un año pudo soportar la ausencia del
eco de los bullicios infantiles y juveniles que rebotan dentro
de las aulas.
El llamado de Raúl fue el pretexto para materializar
el deseo de retornar a la pizarra y que sus 2 hijos, ya profesionales,
no le regañaran por renunciar al descanso. Ahora sus
ojos brillosos por la emoción y su andar ligero acompañan
a los que se forman como futuros maestros en el anexo de la
Escuela Luis Augusto Turcios Lima de Caimito, que radica en
la Escuela Secundaria Básica Urbana José de
la Luz y Caballeros de Guanajay, pues es la coordinadora de
ese programa.
La medalla por 25 años en el sector, la distinción
por la educación cubana y los múltiples reconocimientos
que tiene en su haber Sonia Pedroso la siguen motivando para
aportar a su patria como responsable de trabajo comunitario
de la Federación de Mujeres Cubanas y vicepresidenta
del Comité de Defensa de la Revolución de su
demarcación porque considera que mientras tenga vida
estará en deuda con la Revolución Cubana.
Por
José
Luis Guía (30/01/09 10:00 a.m. hora local)
e-mail: guia@cmad.icrt.cu
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