Esfuerzo eficaz en el que todo ganan
Por
Yudaisis Moreno(8/02/10
11:00 a.m. hora local)
email: yudaisis@cmad.icrt.cu
El
envejecimiento se caracteriza por el desgaste paulatino, sistemático
y finalmente la pérdida de las potencialidades fisiológicas
de que está dotado el individuo desde su nacimiento.
Trae consigo que se visualice una incapacidad para desenvolverse
y adaptarse al entorno en que viven.
Sucede
así en cualquier ser vivo, pero en el hombre adquiere
características especiales por ser consciente y vivir
en sociedad. A ello se le añaden problemas psicológicos
como son la inadaptación familiar y social, el aislamiento,
la melancolía y el sufrimiento crónico que a
la vez se desencadenan como problemas de salud.
A
partir de la segunda mitad de la vida, los riesgos de enfermar
aumentan y disminuyen las posibilidades de trabajo, lo cual
requiere crear programas específicos para este grupo
poblacional, y favorecer así la calidad de vida.
Los
estudios actuales demuestran que las familias por lo general
son cortas, uno o dos hijos como promedio, realidad que asoma
originando desproporción dentro del crecimiento social
en relación con la etapa etárea.
Si
caracterizamos a la vida como expresión de un constante
movimiento, sabemos que de forma mecánica nos desplazamos
o movemos nuestras articulaciones. Ese esfuerzo físico
constituye un estímulo fundamental para la conservación
de las potencialidades fisiológicas que nos caracterizan.
La
Educación Física, ya sea mediante la práctica
de deportes, en clases diseñadas para la gimnasia,
áreas deportivas o sencillamente ejercicios físicos
en el hogar, es una alternativa eficaz para mantenernos con
un óptimo estado de salud.
Demostrado
está que las personas adultas obtienen grandes beneficios
cuando se someten a un programa d educación Física
y Recreación de forma sistemática. De ahí
la alentadora experiencia de los Círculos de Abuelos,
a los cuales se incorporan adultos de la nombrada Tercera
Edad, sobre todo después de la jubilación.
Al
incorporarse se les realiza una consulta médica para
tener en cuenta posteriormente las enfermedades respiratorias,
padecimientos musculares, articulatorios, arteriales y otras
limitaciones sobre las cuales también se trabaja de
forma coordinada con los especialistas de Salud Pública
y en particular los profesores del Instituto Nacional de Deporte
Educación Física y Recreación. (INDER).
La
frecuencia de las clases oscila entre 2 y tres veces por semana
y en horario matutino son la mayoría de los encuentros.
Parten de las clases otras actividades en correspondencia
con los intereses de la mayoría. Se inician las celebraciones
de cumpleaños colectivos, los paseos a lugares históricos,
las visitas a Ferias del Libro, el intercambio con psicólogos
para conocer más sobre la edad que los involucra y
las actuaciones más ventajosas o con especialistas
en nutrición quien aporta conocimientos sobre hábitos
sanos de alimentación a la Tercera Edad.
En
ese empeño todos ganan. El abuelo logra un espacio
que lo identifica y defiende. La familia recibe a un miembro
activo y protagonista de su tiempo que en vez de limitaciones
pone en la vida cotidiana potencialidades que no se pierden
mientras la vida les acompañe.
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